01¿Cuánto tarda en estar listo un proyecto?
Depende del alcance, y por eso lo primero es acotarlo. No entregamos todo de una sola vez: ponemos en producción la parte que resuelve el problema más caro, se usa con datos reales, y sobre eso se construye el resto. Así tu empresa empieza a recibir algo útil mucho antes de que el proyecto termine.
02¿De quién es el código y la información?
Del cliente. La base de datos se puede exportar completa, en un formato que otro proveedor pueda leer, cuando se pida, y documentamos cómo está organizada. Si un día decide trabajar con alguien más, entregamos lo necesario para que ese cambio sea posible.
03¿Cómo se cobra?
Por proyecto acotado y por etapas, no por hora abierta. Antes de cotizar hablamos con quien usa el proceso todos los días, porque el precio depende del alcance real y no de una lista de funciones. El detalle lo tratamos en privado, con el contexto de cada operación enfrente.
04¿Qué pasa si mi operación cambia después?
Se ajusta. Un sistema a la medida se construye sobre reglas de negocio que viven dentro del proceso, no repartidas por todo el código, y por eso cambiarlas no obliga a rehacerlo entero. Que la operación cambie es lo normal; el sistema tiene que poder acompañarla.
05¿Tengo que dejar los sistemas que ya uso?
No necesariamente. Si tu ERP, la contabilidad o la facturación ya funcionan, casi siempre conviene integrarlos en vez de reemplazarlos. Antes de proponer nada revisamos qué vale la pena conservar.
06¿Cómo sé si necesito un sistema o me basta una hoja de cálculo?
La señal no es el tamaño de la empresa, es la repetición: cuando el mismo dato se captura en tres lugares, cuando el cierre de mes se va en cuadrar diferencias, o cuando la operación depende de que una persona esté disponible. Si se resuelve con algo más simple, se lo decimos, aunque signifique un proyecto más chico para nosotros.
07¿Le pueden poner inteligencia artificial a mi operación?
Sí, donde de verdad ahorra trabajo: agentes que atienden a tus clientes en los canales que ya usan, que leen documentos y capturan los datos, o que clasifican y canalizan solicitudes. Trabajan con las reglas de tu sistema y no inventan precios ni disponibilidad; lo que no les toca, se lo pasan a una persona. Si en tu caso no aporta, te lo decimos.
08¿Con qué tecnologías trabajan?
Con las que mejor le sirvan al proyecto y que tu empresa pueda sostener después: lenguajes y marcos web actuales, aplicaciones móviles, bases de datos relacionales, servicios en la nube y modelos de inteligencia artificial de los principales proveedores. Preferimos tecnología estándar y bien documentada a la de moda, porque que otro equipo pueda leer el código también es parte de la entrega.
09¿Firman acuerdos de confidencialidad?
Sí. Si el proyecto lo pide, firmamos un acuerdo de confidencialidad antes de entrar al detalle de tu operación. Y aunque no se firme, lo que nos compartes de tu empresa se trata como confidencial.
10¿Dan soporte después de entregar?
Sí. Después de la puesta en producción el sistema sigue con nosotros: soporte, corrección de fallas, actualizaciones de seguridad y funciones nuevas conforme la operación lo pida. El soporte se acuerda como una cuota fija y los cambios nuevos se cotizan aparte.